
09/08/2006
Rocié un poco de loción en mi piel antes de que llegaras.
Te vi y mis ojos se iluminaron, siempre he creído que el rojo te sienta bien.
Un Hola como siempre, al cerrarse la puerta te me acercas lentamente
y tus labios se empiezan acercar a los míos mientras yo rápidamente cierro los ojos.
Tus manos rodean mi cintura y me atraes hacia ti.
Esos brotes de locura es lo que mas me gusta, nunca te lo he dicho,
como tantas otras cosas que pienso.
Siguen los besos mientras tus manos me recorren con ansiedad y brusquedad,
yo solo pienso en lo mucho que te quiero, rápidamente me llevas a la cama
y cuando menos acuerdo, me encuentro desnuda rodeada de tu piel y tus caricias. Yo en esos instantes pienso mil de cosas, como lo mucho que te extraño
y lo mucho que te adoro o lo otro tanto que te amo, pero tu solo te preocupas
por estar en mi.
La habitación se mezcla de un olor delicado, mi sexo junto al tuyo
y el olor de la loción que me puse antes que tú llegaras, son la mezcla perfecta hacia un camino sin cordura.
Tu terminas y estas a mi lado, mientras yo…
Mientras yo solo te observo y te digo, ¿oliste mi piel?, es cereza, cuando tu... ... cuando tu, solo duermes.
** Mercedes Castro